
Twilight world
Holger Czukay, Jah Wobble, Jaki Liebzeit
How much are they?, 12”
LD Records, 1990
MP3: http://www.megaupload.com/?d=4YJNNDOZ
Comprendo perfectamente que a veces se sientan confundidos ante los hechos que, en estas entregas, parecen avanzar o retroceder en el tiempo; también estoy de acuerdo en que, por momentos, encuentren dificultades para ubicar espacialmente el transcurso de la acción. En ocasiones les narro mis peripecias en el Nueva York de los sesenta, hecho que, como muchos ya habrán especulado, y acertádamente, define meridiánamente bien mi edad. Sin embargo, en otras me sumerjo en relatos remótamente alejados de los anteriores, pero se trata de algo natural debido a mi profesión de artista consagrado en el panorama de la independencia artística. Algunas veces todo sucede, incluso los viajes, en la vigilia del sueño que adormece mis torturadas neuronas. Es en esa zona franca aparecen muchos de los fantasmas que pululan, en carne y hueso, por la realidad de mis, y vuestros, días, alimentando la fantasía tan ausente luego en mis grandes lienzos tan parcos en palabras.
Como les digo… un momento que suena el teléfono… es mi agente, les tengo que dejar, algo pasa en el Whitney.
Holger Czukay, Jah Wobble, Jaki Liebzeit
How much are they?, 12”
LD Records, 1990
MP3: http://www.megaupload.com/?d=4YJNNDOZ
Comprendo perfectamente que a veces se sientan confundidos ante los hechos que, en estas entregas, parecen avanzar o retroceder en el tiempo; también estoy de acuerdo en que, por momentos, encuentren dificultades para ubicar espacialmente el transcurso de la acción. En ocasiones les narro mis peripecias en el Nueva York de los sesenta, hecho que, como muchos ya habrán especulado, y acertádamente, define meridiánamente bien mi edad. Sin embargo, en otras me sumerjo en relatos remótamente alejados de los anteriores, pero se trata de algo natural debido a mi profesión de artista consagrado en el panorama de la independencia artística. Algunas veces todo sucede, incluso los viajes, en la vigilia del sueño que adormece mis torturadas neuronas. Es en esa zona franca aparecen muchos de los fantasmas que pululan, en carne y hueso, por la realidad de mis, y vuestros, días, alimentando la fantasía tan ausente luego en mis grandes lienzos tan parcos en palabras.
Como les digo… un momento que suena el teléfono… es mi agente, les tengo que dejar, algo pasa en el Whitney.
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