
Doll-house
Telefilme
Pocket horror symphony, Lp
Elefant Records, 1997
Telefilme
Pocket horror symphony, Lp
Elefant Records, 1997
MP3: http://www.megaupload.com/?d=LYXQDUJ0
Si Ibsen levantara cabeza se le vendría el techo encima a golpe ruido y martillazos, saqueos vía sampler y baja tecnología casera empleada con cabeza. Vida artificial en una zona espacial a la que Esquivel había musicado cincuenta años atrás; décadas después la distorsionarían y pervertirían Martin Rev y Alan Vega desde NY para acabar de configurar el imaginario de esa máxima que dice que la unión hace la fuerza: Telefilme.
De entre la ingente cantidad de formaciones surgidas en los primeros noventa en torno al sonido pop-rock independiente, ese que abusaba del inglés de That´s English, que tenía por capital a la ciudad de Gijón como germen incontrolable de proyectos e ideas en torno al legado de las bandas de rock indies británicas y americanas de los años 80 y primeros noventa. Desde la industrial ciudad asturiana, TitoPintado grabaría al frente de Penélope Trip buenos momentos de noise-pop, muestras como Politomanía, Usted morirá en su nave espacial o ¿Quién puede matar a un niño?, sirven de magnífica radiografía a la música de una generación que empieza a ansiar un revival propio de la nostalgia.
A cientos de kilómetros de distancia, David Rodríguez aprovecha sus ratos libres, desde 1995, para grabar ritmos y programaciones que posteriormente enviará por correo a Gijón con ánimo de que el otro miembro, de este curioso y gran proyecto, plasme su voz y demás artefactos sonoros sobre unos esbozos luego canciones. La historia de Beef es clásica, eternos corredores de fondo del rock de vanguardia de este país, no han dejado de grabar grandes discos desde que iniciaran su andadura en 1993, tras pasar de Bach is Dead a Beef, y empezar a grabar en la Fábrica Magnética. Una auténtica banda donde todo lo que suena lo hace de un modo preciso y directo, con un ojo en Sonic Youth y otro en ellos mismos, conocedores de su estilo y estatus.
La historia de Telefilme surge de la gira Noise Pop de 1992, donde Usura y El regalo de Silvia acompañan a los dos grupos. El tiempo y la vocación creativa hacen el resto; Dios los cría y ellos se juntan.
Ruido y distorsión en un proyecto marcado por la electrónica casera y el tecno-pop, la traslación de la ideología punk a este plano sonoro, y la pura experimentación sónica. Doll-house es una de esas piezas que explotan hiriendo de muerte gracias a las punzadas ruidosas ajustadas al patrón de una percusión sampleada. Con el testigo en mano de unos Suicide histéricos y pasados de vuelta, la melodía siempre guía la música de esta pequeña gran banda que nació como entretenimiento y acabó como referente.
Tras una década, Telefilme siguen a día de hoy extintos y quizá no tan recordados como se debiera; desde aquí vamos a intentar entender el por qué de este rescate.
Si Ibsen levantara cabeza se le vendría el techo encima a golpe ruido y martillazos, saqueos vía sampler y baja tecnología casera empleada con cabeza. Vida artificial en una zona espacial a la que Esquivel había musicado cincuenta años atrás; décadas después la distorsionarían y pervertirían Martin Rev y Alan Vega desde NY para acabar de configurar el imaginario de esa máxima que dice que la unión hace la fuerza: Telefilme.
De entre la ingente cantidad de formaciones surgidas en los primeros noventa en torno al sonido pop-rock independiente, ese que abusaba del inglés de That´s English, que tenía por capital a la ciudad de Gijón como germen incontrolable de proyectos e ideas en torno al legado de las bandas de rock indies británicas y americanas de los años 80 y primeros noventa. Desde la industrial ciudad asturiana, TitoPintado grabaría al frente de Penélope Trip buenos momentos de noise-pop, muestras como Politomanía, Usted morirá en su nave espacial o ¿Quién puede matar a un niño?, sirven de magnífica radiografía a la música de una generación que empieza a ansiar un revival propio de la nostalgia.
A cientos de kilómetros de distancia, David Rodríguez aprovecha sus ratos libres, desde 1995, para grabar ritmos y programaciones que posteriormente enviará por correo a Gijón con ánimo de que el otro miembro, de este curioso y gran proyecto, plasme su voz y demás artefactos sonoros sobre unos esbozos luego canciones. La historia de Beef es clásica, eternos corredores de fondo del rock de vanguardia de este país, no han dejado de grabar grandes discos desde que iniciaran su andadura en 1993, tras pasar de Bach is Dead a Beef, y empezar a grabar en la Fábrica Magnética. Una auténtica banda donde todo lo que suena lo hace de un modo preciso y directo, con un ojo en Sonic Youth y otro en ellos mismos, conocedores de su estilo y estatus.
La historia de Telefilme surge de la gira Noise Pop de 1992, donde Usura y El regalo de Silvia acompañan a los dos grupos. El tiempo y la vocación creativa hacen el resto; Dios los cría y ellos se juntan.
Ruido y distorsión en un proyecto marcado por la electrónica casera y el tecno-pop, la traslación de la ideología punk a este plano sonoro, y la pura experimentación sónica. Doll-house es una de esas piezas que explotan hiriendo de muerte gracias a las punzadas ruidosas ajustadas al patrón de una percusión sampleada. Con el testigo en mano de unos Suicide histéricos y pasados de vuelta, la melodía siempre guía la música de esta pequeña gran banda que nació como entretenimiento y acabó como referente.
Tras una década, Telefilme siguen a día de hoy extintos y quizá no tan recordados como se debiera; desde aquí vamos a intentar entender el por qué de este rescate.
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